Yo vestía una falda larga de tela ligera color crema, sandalias marrones tipo romana con trenzas atadas hasta la mitad de la pierna, siempre con las uñas bien arregladas, mi marido tenia fetiche con mis pies. Me dio estocadas cortas y profundas me tomo por las caderas duro, sentí sus dedos clavándose en mi piel, me estrujo los senos al tiempo que se corría dentro de mi y terminando mi corrida cuando el saco su verga dentro de mi y me metió tres dedos hábiles, con movimientos rápidos para terminar la faena. Mientras hago esto mi mano esta jugando con mi clítoris y la otra pellizca mi pezón suavemente. Cuando siento los latidos que anuncias la corrida incremento mis movimientos de lengua y lo consigo, pero para su sorpresa hago que eyacule en una copa… Él suspira, se arregla y me besa. Lentamente me quito una sandalia retirando la lengua lentamente y mirándolo con lujuria, pero en silencio; alargo el pie hasta su entrepierna y comienzo a masajearle dejando que a su placer toque mi pierna y muslo. Yo me acerque y me hinque ante el para darle una mamada divina y agradecerle la bienvenida, da un respingo cuando escucha el sonido que produce mi boca al contacto de su glande, el sonido de mi garganta cuando es invadida por esa verga tan grande, no puede evitar gemir cuando escucha que le escupo para lubricarle mas y ve el hilillo de saliva que separa mi boca de su glande rojo a punto de explotar…. |