Sin dolor, abandoné el mundo. Era como si fuera invisible… me llamo Frida. Bueno, yo… tartamudeé e intenté librarme del abrazo, pero Freddy me agarró de los hombros y acercó su cara a mí. Tú sabes dominar tus sueños… ¿para qué has venido a verme?Para… para hablar contigo… solamente hablar… ¿a quién quería engañar? Era una locura, pero… Freddy me atraía. ¿Me conoces? – sonrió él. Aquello me pareció tan gore que no podía parar de reír alegremente… ¡qué sueño tan bueno, ojalá hubiera podido grabarlo en vídeo…. |