Bolívar, la avenida más linda de la ciudad y con todo el dinero que había reunido, comencé a buscar ropas para mi talla (mido 1,65cm, soy gordita, senos pequeños uso relleno blanca, caderas anchas y muy culona). Me dijo, de ahora en adelante serás mi perra, mi esclava, harás todo lo que te pida, te acostaras con quien me dé la gana, porque eres mi puta, y quiero no solo hacerte la mujer más perra del mundo, sino también sacarte buen dinero, porque a partir de ahora, eso es lo que eres, una puta, una rica puta viciosa para darme placer y dinero… Luego se quito su ropa y me obligo a lamer su culo, mientras lo hacía decía, PRUEBA EL SABOR DE TU AMA PERRA, una vez satisfecha de eso, me puso su vagina en la cara y comencé a succionarla… mientras lo hacía, ella a modo de 69 comenzó a desvestirme y a jugar con mi ano, a lamerlo y a introducir sus dedos, preparándolo para lo que me venía. Mientras lo hacía, Patricia me decía que lo haría así con su hijo todos los días y que si tenía alguna queja de mí, por parte de él, me azotaría como perra. Allí probé por primera vez el sabor saladito rico del semen de un macho en celo; me lo trague todito y mientras lo hacía, limpiaba su cabecita que se iba encogiendo como era natural dentro de mi boca. Mientras lo hacia su hijo comenzó, luego de un rato a recuperarse y ella le preguntaba a su bebe, ¿QUIERES MÁS COSITA RICA PAPITO? A lo que respondió que sí. Lo hice de forma obediente, como buena niña. |