Pero lo más importante era que había implantado un sistema de pulsos en su sistema sanguíneo, ese sistema le extirpaban el corazón y lo sustituían por sistemas que hacían mover su sangre, además su piel fue tratada para que pudiera resistir a las balas y sus huesos eran más duros. Ambos jóvenes se dirigieron a la cama de la caravana, la cama estaba al lado del cuerpo de Trinchera, cuando ellos se sentaron, Enrique besó los labios de Ingrid, pero esta le apartó y le señaló a Trinchera. Todos salvo Ingrid se pusieron a cubierto, Ingrid tenia la esperanza de que un disparo la librase de su condena, pero al girarse, sonrió. Ambos aceleraban el ritmo, los jadeos se volvían más intensos, hasta que Enrique llenó la matriz de Ingrid, la cual gritó como un estallido al llegar al clímax. El cuerpo virtual de Trinchera empezó a brillar. Enrique disfrutaba de los labios de su hermana que masajeaban su polla como la mejor de las prostitutas, con su mano marcaba el ritmo de la chupada. |