¿Me conoces? – sonrió él. Salía de la tienda de comics a la que solía ir a comprar; aquél día me había levantado a las cinco sólo para tener más tiempo para leer, y después del instituto había ido a la biblioteca a hacer deberes y luego a clase de piano, y finalmente, a comprar… estaba cansada, muy cansada… Tanto que no vi el coche hasta que casi me atropelló, frenó bruscamente y me tiró al suelo en medio de una confusión de las luces cegadoras de los faros y el chirrido del frenazo. Yo había oído hablar de Freddy… asesino de niños, al parecer los violaba después de muertos… los padres hicieron pesquisas, y todo apuntaba al celador del colegio elemental, Freddy… y un día se juntaron y lo lincharon. Brian dio un paso y atravesó la pared, el espacio entre la calle y la pared de enfrente, sin ningún esfuerzo…Hola, Brian… susurró la joven con voz sensual, aún de perfil. – admití – vengo a pedirte… que me dejes participar de ella. Chillé de dolor y me crispé, ¡me partía! Quise gritarle que parase, pero mi boca se negó a obedecer, sólo conseguí gemir y gritar… mis ojos se llenaron de lágrimas, pero Freddy siguió bombeando, riendo, mientras me miraba despiadadamente y rompía mi cuerpo… de nuevo sentí cómo mi sangre goteaba…. |