Está bien, ¿Cuándo quieres que nos veamos y en donde?Creo que sería mas sensato vernos aquí en casa, si te apetece podemos almorzar juntos. El dormitorio era inmenso, una enorme cama con un cabezal de piel y con un mullido edredón la presidía, un lienzo de grandes proporciones y de temática abstracta daba color a la estancia que estaba pintada en blanco color que predominaba junto a muebles eclécticos y un amplio vestidor donde se dejan ver una importante colección de distintos tipos de indumentarias, camisas, pantalones, zapatos y demás. La tarde había caído sobre la ciudad y las luces multicolores daban un aspecto maravilloso, penetrando por el gran ventanal que presidía aquel inmenso espacio, nos tumbamos sobre el sofá de cuero, nuestros cuerpos se rozaron produciéndome un enorme escalofrío el tacto de aquel interesantísimo hombre al que hacia escasas horas sin conocerle odiaba y ahora tras haber hecho el amor me parecía un ser sublime. Por esta señora no te tienes que preocupar, ni sabe donde vivo, ni tiene interés en que nos relacionemos mas de lo necesario, ella tiene su vida muy bien organizada y si te soy sincero, la boda jamás se va a celebrar, todo es una farsa. El dormitorio era inmenso, una enorme cama con un cabezal de piel y con un mullido edredón la presidía, un lienzo de grandes proporciones y de temática abstracta daba color a la estancia que estaba pintada en blanco color que predominaba junto a muebles eclécticos y un amplio vestidor donde se dejan ver una importante colección de distintos tipos de indumentarias, camisas, pantalones, zapatos y demás. Fernando se manifestó como un consumado chef, con maestría preparó un arroz con trufas y setas que jamás antes había probado, a este plato tan exquisito lo acompañamos con un blanco catalán impresionante y después del fantástico rizzotto degustamos unas fresas salvajes con crema que me supieron a gloria. |