Un besito,Lydia. Aproveché ese momento de desidia para sacármela y entrar a tono, a veces creo que lo hago más por deporte que por otra cosa, el caso es que sin ser escenas manifiestas de sexo, conseguí cierta dureza entre mis dedos y me gustaba imaginar a esa actriz chupándomela, con esa cara de vicio que tenía. Uno puede presumir de “machomán” delante de los amigotes, pero cuando vas por el cuarto y aún te queda faena por delante, no se imaginan ustedes qué agonía. Un descuido imperdonable. Carlota (a continuación un apellido compuesto, con un par de guiones intermedios y un título nobiliario al final). Desde la abuela con marcha, que ahorra el importe del viaje del INSERSO a Benidorm y lo invierte en darle una alegría al cuerpo, una vez al año, que la pensión de viudedad de subsecretario ministerial es cojonuda, pero no para hacer estos derroches; pasando por la maruja desesperada, porque su Paco ha perdido el interés, y mejor dejarse la pasta en un puto que en un psicólogo argentino; hasta la guiri con prisa, que se acaban las vacaciones y aún no se ha tirado a ningún indígena. |