buena idea hermanita. Continué castigándome mis tetas con ambas manos, y mis piernas abiertas. jajaja de verdad eres una puta esclava por naturaleza…aunque logro ver que no siempre estas así. Luego la sacaba, la llevaba a su ano, moviéndola cual serpiente, para relamer todo desde allí hasta su clítoris, el cual chupaba como si la vida se me fuera en ello. A el le insertaron un vibrador idéntico al que usó en el hotel en su culo, y a mi me obsequiaron un orgasmo de las asquerosas pero hábiles mano de delta 9. También quería aprovechar estas líneas finales para informarles a todos los lectores que siguen esta serie, que, como supongo que es obvio en el final del relato, esta serie tendrá una tercera parte. |