Fíjese a donde me ha llevado. Veréis. Los coqueteos de Sandra y Marianela desestabilizaron sus principios en más de una vez. Pero Fernando era un hombre de principios, y su principio número uno era ser rico, desbancando al segundo puesto el de follar con tías buenas, por muy hermanas que fueran. Doña Hortensia, algo impactada por la vulgaridad que había soltado su amado y el tono que había empleado al pronunciarla, dejó que se vistiera y saliera de la habitación con la promesa de volver en cuanto se hubiera tomado una pastilla. Fernando Mas Ulloa. |