oye Sara, muchas gracias mujer. Cuando salí reconocí al grupo de personas que entró en el local, eran el grupo de mi madre y sus amigas, la verdad es que ya estaba acostumbrada a ver a mi madre allí, era joven aun, además le gustaba mucho la fiesta. Me pedí algo de beber y comencé a bailar, al cabo del rato fui al servicio. ¿y qué sentiste? ¿te sentiste mal? ¿mareada? Quizá no debería haberte dejado beber…No era eso exactamente…¿entonces qué fue? Dímelo niña, que me estás asustando… dijo cogiendo mi cara. nos dimos un abrazo y me fui a buscar la ropa. Sara me llamó, eran las 4 de la tarde, debía irme con ella, ya que cuanto antes acabara mejor, que había quedado con mis amigas, aunque no me importaría nada que se alargara la cosa. |