Cerraba la puerta cuando el colgó. Total, cuando volví a mi posición, vi que su mirada pasaba de mis pezones a mi entrepierna (ahora sí, ya húmeda) y yo no hice nada por cubrirme explicando todavía sobre mi dibujo. Mi húmeda vagina, con un pequeñísimo trocito de tela pegado (que ahora debía verse transparente por la humedad) debía estar exhibiéndose como un diablillo entre mis piernas a toda la oficina. Yo cruzaba las piernas y dejaba que la minifalda se subiera algo más de lo normal (no podía evitarlo, era de vueltas y al cruzar las piernas mostraba completamente mis muslos) y veía cómo el trataba de no mirarme a los pechos ni los muslos, pero el evitarlo lo hacía todavía más gracioso y deseable ;). Bajo el jersey (sin sujetador), mis pezones se marcaron y vi que se percataba, pero no me importó, hasta me agradó la idea ;). Estaba familiarizado con el proceso de regularización de extranjeros porque un chico que trabajaba era brasileño (Joao), lo cual fue una suerte para mi, porque al llegara este punto era cuando todas las empresas cortaban al entrevista ;(. |