¡vaya, parece que alguien tiene resaca! dije gritando para molestarla. nos dimos un abrazo y me fui a buscar la ropa. Lo malo es que ella estaba casada con Joaquín, un buen hombre de la edad exacta de mi madre, tenían una buena relación aunque parecía más bien amistad. No te preocupes, no pasa nada, es normal, ¿nunca lo sentiste antes?Que va, bueno si… pero me asusta más saber que las otras veces que me ha pasado también fue contigo… ella se separó, se levantó, era otra, estaba seria, yo estaba totalmente asustada, la había cagado. agaché mi mirada pero ella levantó mi cara. Todas me saludaron de lejos y yo les contesté, seguí bailando, pero me sentía como observada, busqué los ojos que me miraban y me sorprendí al ver que era Sara, no me había fijado antes, pero iba vestida de una manera muy sensual. |