Magda tenía un chochito rosadito y encantador y unas tetitas deliciosas. No te preocupes que a quien voy a follar ahora mismo no es a Magda le dije mientras penetrábamos en la habitación del hotel. Mi padre muy sobrio, muy trabajador, poco dado a las relaciones y a la farándula. Imposible no darse cuenta del trajín que me traía mirando de reojo a las braguitas de mamá, por eso ella me hizo un comentario un tanto audaz:Te gustan mis bragas ¡he bribón!Yo no le contesté, pero hice algo tan audaz como su comentario: le metí la mano entre sus piernas, le sobé superficialmente sus braguitas y finalmente le dije:Joder mamá que buena estas. Mi madre nos pilló cuando ella se estaba poniendo las bragas aunque Magda se le enfrentó para reclamar su parte en el festín, aunque eso señores, eso es otra historia y merece ser contada con todo lujo de detalles. Pero no, no crean que se levantó de la cama y se fue a darse una ducha, antes aún tenía que ponerme tareas. |