Allí fue cuando, llevada de mi calentura, cometí mi primer error, pues me agaché sin flexionar las piernas dándole un precioso primer plano de mi adorable y prieto culito con la tanga entre los cachetes que no tapaba nada, supongo que debió poder ver hasta el abultamiento de mi vulva, sólo cubierto por una mínima tela transparente (y algo húmeda por aquel entonces). Mis pechos se marcaban en el jersey ajustado (sin mangas) y mis piernas se veían perfectas y largas gracias a los tacones. Cerraba la puerta cuando el colgó. Buscaba algo en una oficina y me harté de enviar curriculums a los que nadie me respondía. Me excitaba pensar que lo había puesto caliente y en aquel momento debía estar deseándome ;) Y lo cierto es que también yo me humedecía y estaba con bastante flujo y tuve que tomar algún pañuelito de papel y secarme (lo que me excitó más, pero decidí no masturbarme). La situación me había acelerado. |