En ese momento no pude reaccionar, no pude impedirle nada, deje que tomara mi polla en su mano y comenzara a masturbarme. No hija, solo quería ver como seguía nada más. Las palabras de mi hija sobre su madre me creaban expectación, curiosidad, morbo, quería saber más, y ella me lo seguía contando. Un rato después me desperté con la llegada de Elena, la cual me dijo que lo había pasado muy bien con sus amigas, amigas que había visto Marta sin ella, en cuanto se echó a mi lado metí uno de mis dedos en su coño como bromeando, Elena no dio importancia pero gracias a eso pude comprobar que la teoría de mi hija era cierta, mi dedo estaba lleno de semen de otro tío, al parecer si que se habían corrido en su coño, solo que yo no lo sabía. De tanto placer me recliné hacia atrás para soltar un leve gemido, movimiento que Marta interpretó como una invitación a algo más, ya que lo aprovechó para acercar su boca a mi polla y comenzar a besarla. dijo de tal forma que era imposible negarse, con lo cual le tuve que decir,Vale, pero solo un poco Aunque realmente no me disgustaba para nada verla, eso si temía que aunque ahora pudiera estar empalmado abiertamente no pudiera masturbarme y quizás la cosa acabaría aún peor para mi lío mental. |