tiene que ser pecado tanto goce. Y en el evidente bulto que se le hace en el pantalón a la menor provocación. Podría quedarme así, pero al quitarse me devuelve a la realidad, lo veo de pie, desnudo, sonríe, aaaamo esos dientes de conejito, esa cara de niño travieso, esos ojos de color indefinido… ¡Qué poder tiene sobre mi! Ese hombre es mi perdición…. Yo primero, él después… me quedo inmóvil, exhausta, lo siento respirar calmado, el peso de su cuerpo aplastándome y soy tan suya, me besa con suavidad el mismo que hace nada me estaba devorando sin piedad…. Se sitúa entre mis piernas, veo en su cara el sufrimiento de necesitarme tanto como yo a él, y con una mirada cómplice, mirada del que sabe que el placer se acerca, por fin, por fiiin, entra en mí. No es suave, no es delicado, es un acto desesperado de dos que se desean tanto que les duele… me tiene, soy suya, lo sabe… se mueve en un vaivén, sale un poco y entra de nuevo… Ganó, siempre gana, que placer más enorme amarlo así, ansiarlo tanto…. |