El se fijo en mi, no nada mas verme, pero se fijo. dos hermanos mayores, en un pequeño complejo de apartamentos, casi todos ellos vacíos en aquellos días debido a que era una época temprana y también a que las condiciones atmosféricas no habían acompañado prácticamente hasta aquel día. No pare hasta que Mark me agarro fuerte e hizo que me pusiese de espaldas a él, agarrada a la escalera. Debido a mi timidez, apenas había cruzado cuatro saludos con el chico del que os hable antes, al que voy a llamar Mark; pero le observaba a escondidas y sabia que bajaba a bañarse a la piscina en una hora en que no había casi nadie o nadie, cuando los pocos inquilinos estaban en la playa; aquel día, ademas, coincidió en que era domingo, mis hermanos habían salido fuera y la soledad en los apartamentos era total. No puedo describir el placer que sentí entonces, me agarré a los barrotes de la escalera sintiendo su lengua recorrer cada uno de los pliegues de mi sexo, abrí todo lo que pude mis piernas para que Mark pudiese hacerlo mejor. El me contesto y note su mirada pegada en toda la parte trasera de mi cuerpo, aunque os parezca mentira pude sentir su deseo. |