Sin dolor, abandoné el mundo. Yo no sabía qué pensar… ¿podía haber sido tan sólo una coincidencia…. Tú sabes dominar tus sueños… ¿para qué has venido a verme?Para… para hablar contigo… solamente hablar… ¿a quién quería engañar? Era una locura, pero… Freddy me atraía. ¡Aparta, estúpida! – Cosas así, era lo único que se dignaban decirme… cuando me decían algo. Le miré, y pude ver que su rostro estaba demacrado, torturado… la carne estaba hecha jirones, dejaba ver las venas y parte de los huesos, y sus ojos no tenían párpados… era como si se la hubiesen quemado… pero, quizá porque estaba continuando lo que yo misma había empezado, no me pareció feo, sólo… curioso. Me había marchado a otro sueño en el que él no podía entrar. |