Su piel es como un imán, no puedo dejar de tocarlo, recorro con mi lengua su palpitante yugular, exhalo mi aliento sobre él y lo siento estremecerse, hace un intento por tomar el control, pero hoy no, hoy soy su dueña. Si conversamos y suelta una risotada, basta para que se me escape un suspiro que va cargado de deseo… Si está serio, la voluptuosidad se apodera de mí, dejo de concentrarme en lo que dice, me hipnotizan sus labios y sólo consigo verme perdida en él, metiéndome en su cuerpo, aspirando su olor… ¡qué locura! invariablemente termino agitada, excitada y en vilo … Es un constante ataque a los nervios que felizmente no padezco sola, yo sé que me desea, lo sé, lo siento, lo noto cuando me mira, se le nota en la manera en que mueve las cejas cuando estamos juntos y se tropieza con mis ojos, en su sonrisa, en la forma en que su mirada se escapa hacia mi escote, en el interés que muestra en todo lo que digo…. Su piel es como un imán, no puedo dejar de tocarlo, recorro con mi lengua su palpitante yugular, exhalo mi aliento sobre él y lo siento estremecerse, hace un intento por tomar el control, pero hoy no, hoy soy su dueña. Yo primero, él después… me quedo inmóvil, exhausta, lo siento respirar calmado, el peso de su cuerpo aplastándome y soy tan suya, me besa con suavidad el mismo que hace nada me estaba devorando sin piedad…. Mi lengua adivinando su sabor, escudriñando… mi mano siempre adelantada buscando más piel, con un único fin, llegar a su sexo… pero todavía falta… abro su camisa y siento como da un respingo al sentir mis dedos haciendo caminos serpenteantes por su pecho a la vez que me deleito en su cuello y me embeleso al sentir sus manos tan ansiosas por mi piel, es tan sensible a mis caricias y yo a las suyas, es química, es física pura, no lo sé… jadea, se agita, lamo, chupo, muerdo, su pecho, su abdomen, vientre… bajo, bajo, es caída libre… mi mano ya llegó al destino que me mueve, siento su erección, lo acaricio por encima del pantalón, lo miro a los ojos como anunciando lo que viene con una m |