Despierta y dime que es lo que mas deseas – ella no abrió los ojos, no dejaba de sollozar. Esa tarde y noche lo hice en varias ocasiones, al día siguiente le ordene que tomara la píldora de emergencia, por cualquier cosa, seguí viendo a Luz, no como una compañera, sino como mi primera esclava sexual…Continuara… . Cuando entre a la preparatoria conocí a la chica mas linda que hubiera visto, se llamaba Luz tenia una carita de ángel, piel trigueña, un busto grande, redondo, bien formado, cadera amplia lo que hacia que tuviera una pequeña cintura y sus piernas eran lo mejor, largas y bien torneadas, traía loca a toda la preparatoria, ella iba en quinto cuando entre, por lo que los de sexto la rodeaban como moscas a la miel y no dejaban que un novato de cuarto se acercara un poco, hasta que un día después de quedarme tarde en la biblioteca buscando entre libros información del segundo imperio Mexicano, note que estaba ella al final de la estantería besándose con Miguel Juárez, el capitán del equipo de basquetbol, justo cuando los vi desee que Miguel se fuera y que Luz se quedar a besarme a mi y como por arte de magia Miguel se alejo de ahí, paso junto a mi y Luz volteo a verme mientras se acercaba a besarme. Siéntate en el sillón y abre las piernas le ordene concentrándome en mis palabras. La lleve a la sala y la recosté en la alfombra, comencé a explorar su cuerpo, primero con mis manos, después con mi boca, la bese en la boca, su oreja, sus hombros, cuando llegue a su busto me tome mi tiempo en probarlos, los chupe como si fuera un bebe, sentí como se iban irguiendo, mis manos los estrujaron mientras con mi boca bajaba hacia su cadera. Yo era un joven puberto inocente por esa época y la muerte de mi padre me había desbalanceado mi pequeño mundo, por lo que en un intento de rebelarme termine laxándome el tobillo y castigado con una semana de suspensión, que inicio un jueves después de clase. |