Con las primeras luces del amanecer mi vejiga no aguantó más y tuve que orinar. Sin embargo, a pesar de mis logros laborales y económicos me sentía vacía, hasta que conocí a Hugo y la relación de dolor, sufrimiento y sumisión que me impone. Es por esto que ahora estoy aquí, de servicio social, por llamarlo de una manera. Ya no estoy vacía. Yo obedecí y me limité a dejar que entrara y saliera de mi boca. Su misma timidez provoca que su jefa abuse de ella, dando por resultado que ella se sienta más aplastada cada día. |